Algunas notas sobre la Batería: breve recorrido desde sus inicios (VIII). Los años 30' - Las "Big Band"

H.  Los años 30': las "Big Band"

 

Son los años de la llamada “Gran Depresión”: una nueva e importante crisis económica que deja sin empleo a una inmensa porción de la población norteamericana.

Por el contrario, el jazz tiene su auge: es la música de fiesta y baile por excelencia, es la música pop de nuestros días, de alguna manera. En consonancia, la radio también tiene su auge en estos tiempos, situación obvia que catapulta al jazz hacia el mainstream.

Aquí se dan los cambios más drásticos de nuestro instrumento: se consagra como tal el drum set típico que ubicamos y reconocemos a simple vista.

La demanda, que ya era creciente, se hace cada vez mayor, y con ella también, los fabricantes de instrumentos: continúan las innovaciones y la mejora en la calidad de los instrumentos.

Las fiestas con músicos, los salones de baile y lo espectáculos proliferan cada vez más: de alguna manera, nuevamente se vuelve a la contratación de gran número de músicos, dando origen a las Big Band… pero esta vez, la sección percusiva no será la misma. Su gran auge fue hacia mediados de los 30’.

 



Las grandes orquestas tienen su auge, lo mismo que el Jazz: se hace necesario contratar bateristas.

Por estos años aparece el hi-hat moderno, aunque algo más pequeño por lo general, con el pie que ya conocemos: en sus comienzos, su función se limitaba a la de mantener el tiempo de la canción (“timekeeper”), marcando los pulsos 2 y 4 del compás, a diferencia del bombo que marcaba habitualmente los tiempos 1 y 3: así obtenemos el clásico y conocidísimo sonido “boom-chick-boom-chick-boom…”

Por estos años, vemos a muchos bateristas ejecutar el platillo con la mano derecha, por debajo de la mano izquierda: una rareza que no duraría mucho.




Anteriormente, este sonido se lograba golpeando un platillo y cortando su sonido con la mano; puesto que esto era muy incómodo y limitante, se reemplazó por el hi-hat.

De este modo, vemos nacer la batería del Swing: el hi hat-hat sosteniendo el tiempo y el bombo, esta vez, marcando todos los pulsos del compás.

También aparece el tom de pie o timbal, fabricado y popularizado por la compañía Slingerland. 



          Por estos tiempos, se siguen utilizando platillos de diámetro pequeño (10 o 12 pulgadas) para no entorpecer al resto de los instrumentos.

 

Todo pega un gran giro: la batería queda dispuesta, prácticamente, en como la conocemos hoy día: con esto, no sólo cambian los elementos disponibles, sino además la forma de tocar del músico: las manos quedan liberadas y la labor de los pies cobra mayor relevancia. El platillo ride es el encargado de llevar el ostinato.


En este contexto, cobra relevancia uno de los bateristas más reconocidos e influyentes de la historia: Gene Kruppa. Personalidad destacada no sólo por su exquisita ejecución y pulida técnica, sino además por ser un gran show-man en el escenario y un gran contribuyente al perfeccionamiento de la arquitectura del instrumento: colaboró en el diseño de los toms modernos, al proponer afinación a través de orejetas y varillas de tensión en ambos parches del instrumento (doble tensión, parche superior e inferior, tanto con aros de madera como de metal). 

Por estos tiempos, muchos fabricantes comenzaron a tener estrecha relación con los músicos para mejorar sus productos.

 

 


            
            La importancia de Gene Krupa es inigualable: uno de los primeros bateristas en tener su propia orquesta y, sin dudarlo, el más influyente de la historia. Considero que esa importancia radica no sólo en su brillante performance, en su musicalidad interpretativa y en su carisma, sino en la notoria popularidad que alcanzó en todo el mundo, inédito hasta el momento. 
            Un baterista público con alcance mundial y actor de películas.

            
            Con Gene Krupa tenemos el origen de varias cuestiones que han perdurado a través de los años, prácticamente sin modificaciones: el uso del "matched grip" en reiteradas oportunidades (algo poco visto en la época), los toms afinables con doble tensión y la arquitectura del típico "drumset" moderno que podemos apreciar, en mayor o menor medida, en cualquier vidriera de una casa de música.

          
             Nos dice Wikipedia:

"Muchos consideran a Krupa como el más influyente baterista del siglo XX, especialmente por el desarrollo del propio instrumento de la batería. Su principal influencia comenzó en 1935 en compañía de Benny Goodman, donde sobresalió como una auténtica estrella, pero sobre todo por su uso del pedal del bombo de la batería, y por el depurado empleo de la técnica del sock cymbal."

            Repito, Gene Krupa era extraordinariamente musical y sus interpretaciones se acoplaban de forma perfecta a los demás instrumentos de la orquesta: su estilo fue único y sumamente influyente en los bateristas de las generaciones futuras. Con un bombo fuerte y marcado en todos los pulsos, y una ejecución eléctrica, profundamente teatral. Era todo un entretenedor, un acróbata... un gran actor, en definitiva. Su tocada tenía infinidad de matices, llegando a dinámicas muy fuertes cuando así lo requería la música. Su velocidad y técnica de tambor eran formidable, principalmente la forma que acentuaba. Otra de sus virtudes y marcas registradas era la forma en que usaba el rimshot, cruzando el brazo derecho por encima para hacer golpear el palo sostenido de esa mano, sobre el otro izquierdo - el cual apoyaba en el parche -, para ir buscando distintas alturas según le pegara en distintos lugares.
            
            Krupa es la batería del swing.


            Aquí, la famosa batería "Radio King" de Slingerland. que usaba Krupa:


Los bateristas comienzan a ser el centro de la escena: aquí se comienzan a ver grandes solos y un alto despliegue de virtuosismo. Muchos bateristas, incluso, son los líderes de sus propias orquestas.

Durante este período conocemos a grandes figuras del instrumento: todos ellos con estilos muy particulares y únicos, haciendo de la batería su propio mundo: su aporte a nivel mundial, fue de tal importancia que marcaron generaciones. A partir de aquí, estas se verían altamente influenciadas.

Otra personalidad relevante durante este período es la gran Viola Smith, probablemente la primera baterista mujer (en los años 30' !!!) con semejante alcance público.

Aquí la vemos junto a Frances Carrol & Her Coquettes con un inmenso set aún híbrido donde podemos reconocer elementos modernos combinados con gran variedad de traps:

    
            Aquí vemos interpretaciones modernas de algunos sets de esta época:



                    Set "colapsable":



                    Otro dato curioso, aunque tiene su origen tiempo atrás, es el uso de bombillas (focos) de luz en el interior del bombo: como es sabido, el parche de cuero necesita de calor para tensarse y mejorar su afinación. De este modo, vemos distintas fabricaciones de la época que incluían un sistema eléctrico para prender y apagar intermitente uno o dos focos: esto no sólo ayudaba a mejorar la performance en cuanto al audio, sino que además le daba un toque estético único y más que atracctivo.

Catálogo de la empresa Rogers, 1938.





    
                    Acá podemos verlo en acción:

    

                    Una de las figuras centrales de este período es la de Chick Webb: quizás el más influyente de la época debido a su forma de tocar y a su estilo. Si bien su carrera duró poco a raíz de una salud muy frágil (contrajo tuberculosis de pequeño, quedando con una muy baja estatura y una deformación en su columna), marcó la historia de un modo imborrable en muchos bateristas, como es el caso de Buddy Rich, quien mencionaremos a continuación.

                    A sus once años, su desempeño ya era el de un profesional, y con sólo 17 años de edad, formó su propia orquesta.




                    Otro gran representante de esta época y figura central en lo que respecta a las Big Band de aquellos tiempos, es sin lugar a dudas, Buddy Rich: este increíble baterista de una alto nivel técnico (quizás el más virtuoso de la historia hasta ese momento), fue autodidacta y pulió la destreza a un nivel nunca antes visto. Velocidad, precisión, creatividad, ataque, desparpajo... lo tuvo todo.






                    Sonny Greer, otro gran baterista dedicado a las Big Band:



Aquí lo vemos con la orquesta de Duke Ellington, en 1933:


Con la banda de Count Basie:



                    Para finalizar, durante esta década, pueden observarse otros raros inventos con poco éxito: Slingerlan y Ludwig a la cabeza, como era de esperarse.


Este mecanismo de pedal de Ludwig, permitía cambiar la posición del tambor, a la vez que se ejecutaba.

                  Aquí vemos una invención de Slingerland, destinada a la portabilidad del instrumento: un set unido y con rueditas para su fácil instalación y desarme en el escenario.







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