IV-C. EL TEMPO.
IV-C. El "Tempo"
¡No confundir con el tiempo!
El tempo hace referencia a la velocidad y suele especificarse al comienzo de la partitura, antes del inicio del pentagrama.
Actualmente, y con el uso del metrónomo, es muy común hacer referencia al
famoso “bpm” (“beats” – golpes - por minuto): una forma precisa de medir la
velocidad, aunque algo más estática, si se quiere, que la que se usaba
antiguamente.
La noción de tempo
va mucho más que una cuestión de velocidad o regularidad… en él también va
impreso cierto carácter que debe aplicarse a la obra, determinado modo de
interpretar (sin meternos en terrenos que no nos competen, podemos mencionar la
temática de las obras, las progresiones tonales, entre otras cosas ligadas al
tempo). Todo esto era muy importante en la antigüedad: así podíamos encontrar
palabras que definían el tempo como “andante”, “allegro”, “adagio”, “moderato”,
“presto” … y la lista es bastante larga. Dicho de otro modo, la noción de tempo
iba muy ligado a la subjetividad de la interpretación.
Un pequeño ejemplo a modo ilustrativo:
Si bien en la actualidad, se pueden encontrar
ciertas equivalencias entre los antiguos tempos y nuestros modernos bpm…
considero que no tiene mucho sentido, dado que no hay correspondencia como para
la comparación, van por otro camino.
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