IV-A. EL PULSO.
IV-A. El Pulso
Es una unidad de medida, con lo cual nos habla de cierta periodicidad la que debemos atender (nuevamente el orden en la cuestión). Probablemente la más importante en nuestro sistema:
- ¿Qué mide?
- El tiempo (de hecho, tiempo y
pulso muchas veces se utilizan como sinónimos), y nos permite dividirlo en
partes iguales. Es una sucesión de “pulsaciones” equidistantes, una especie de
latido (y como tal, no siempre es regular... así nos lo demuestra la cardiología). Nos permite también operar sobre el
ritmo, entendiendo este último, más bien como un efecto o una consecuencia del
trabajo que hacemos con el pulso… más bien del orden de la percepción, una
sensación subjetiva.
Es fundamental
para el músico tener conciencia del pulso, saber utilizarlo y controlarlo:
¡entender sus divisiones! Dicho de otro modo, es una noción que debe
interiorizarse para poder trabajar cómodamente con ella, dado que va a ser
nuestra guía básica.
Para decirlo
rápidamente, el pulso está asociado a ese movimiento de cabeza que hacemos
muchas veces cuando escuchamos alguna canción que nos agrada… de igual modo,
solemos realizarlo con el pie o dando aplausos. Cabeza, pie, palmas las
realizamos de forma regular y periódica en el tiempo, incluso muchas veces sin
darnos cuenta de ello. Eso nos habla del pulso.
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