V. LA MÉTRICA.
V. La métrica
En función de la cantidad de tiempos (pulsos),
podemos definir el compás como binario, ternario o cuaternario; a su vez, sea
la división binaria o ternaria, decimos que el compás es simple o compuesto,
respectivamente.
Es importante aclarar algunas cuestiones respecto
de la acentuación en estas clasificaciones.
Dada una clasificación
binaria (dos tiempos), hay un pulso fuerte cada dos tiempos: se alterna un
pulso fuerte, de otro débil. Dicho con otras palabras, se sucede un pulso
acentuado de otro no acentuado (átono).
Respecto de la clasificación
ternaria (tres tiempos), hay un pulso fuerte cada tres tiempos, es decir,
un pulso acentuado seguido de dos pulsos no acentuados o débiles.
En la clasificación cuaternaria, podemos identificar un matiz que rompe la dualidad de lo acentuado y lo no acentuado. Se percibe el primer pulso como el más fuerte del compás, seguido de un pulso débil, seguido de un pulso fuerte pero no tan fuerte como el primero (¿medio fuerte?), seguido de un pulso débil.
Por otra parte, entendemos los compases simples como aquellos que tienen división binaria (cada
uno de pulsos, puede dividirse en mitades): de este modo, encontramos compases
binarios de subdivisión binaria (2/4 – donde los pulsos se dividen en dos y se
agrupan de a dos) y compases ternarios de subdivisión binaria (6/8 – donde la
agrupación es de a tres).
Los compases compuestos son aquellos cuya división es ternaria, es decir, sus pulsos pueden dividirse en tres. De esta forma, tenemos compases binarios de subdivisión ternaria (3/4 – donde los pulsos se dividen en tres, pero se agrupan de a dos), y compases ternarios de subdivisión ternaria (9/8, donde los pulsos se dividen en tres, y la agrupación también es de a 3).
Por último, en los compases cuaternarios, los
pulsos pueden dividirse en dos o tres. En el habitual 4/4, tenemos un compás
cuaternario de subdivisión binaria. En el 12/8 tenemos un compás cuaternario de
subdivisión ternaria.
Cuando tenemos compases que no son simples o compuestos, binarios o ternarios, decimos que son irregulares: en estos debe especificarse la acentuación correspondiente a la interpretación buscada. Pueden pensarse como la sumatoria de dos compases regulares (al menos, un compás de dos tiempos y uno de tres). Es importante tener en cuenta la subdivisión de los tiempos y la acentuación (a diferencia de los compases regulares, esto puede variar y no todos los compases irregulares, dada una misma métrica, suenan igual: su acentuación y división puede variar).
Los más conocidos son el 5/4, 7/4, 5/8, 7/8, 8/8.
Algunos ejemplos:
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