VII-A. LA SÍNCOPA Y EL CONTRATIEMPO.
VII-A. La síncopa y el contratiempo
Ambas nociones, podemos pensarlas como efectos: producen cierta ruptura, cierto choque en el devenir del compás.
- ¿Qué quiere decir esto?
- Que la acentuación natural que veníamos teniendo (sonidos fuertes y
débiles que naturalmente tenemos en el compás, dependiendo de su estructura, ya lo hemos visto),
trastabilla.
Entonces, tanto la síncopa como el contratiempo, refuerzan el tiempo débil del compás:
Sucede que la síncopa, se alarga hasta el tiempo siguiente (es decir, hay un sostenimiento del sonido, la nota suena).
En cambio, el
contratiempo, se ubica sobre el tiempo débil y reemplaza los tiempos fuertes
por silencios (con lo cual, el sonido se corta, no se prolonga como en el caso
anterior).
Algunos ejemplos sencillos:
Síncopa.
Contratiempo.
Ahora bien, habiendo aclarado, en la primera parte del escrito, algunas
cuestiones respecto de la duración de las notas, ¿cuán aplicables son estos
conceptos en nuestro instrumento? Muchas veces se confunden: nuevamente aquí el
lenguaje falla.
En la batería, en tanto instrumento percusivo donde la mayor parte de
sus sonidos tienen un “sustain” muy breve, más bien pensamos en el
contratiempo: justamente por lo natural del silencio en las notas que
ejecutamos (los sonidos se apagan antes de que lleguemos a controlar su
duración durante la ejecución).
Nuevamente, hay excepciones: por ejemplos, los platillos (crash, hi-hat,
etc).
De todos modos, desde la escritura, podemos determinar si hay una síncopa
o un contratiempo, aunque por sus efectos, repite, desde nuestro instrumento,
no siempre se cumplen como tales.
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